Día Internacional de la Croqueta: dos recetas para celebrarlo como se merece

El 16 de enero, el Día Internacional de la Croqueta se convierte en una oportunidad ideal para activar cartas, menús del día, propuestas de barra o eventos especiales. Pocas elaboraciones funcionan tan bien en restauración: son versátiles, admiten múltiples rellenos, se pueden producir en volumen y, bien ejecutadas, garantizan regularidad, margen y satisfacción del cliente.

Para celebrarlo, compartimos dos recetas de croquetas pensadas para cocina profesional, con procesos sencillos y resultados fiables:

  • La croqueta clásica, un básico de alta rotación que nunca falla.
  • Croqueta de aceitunas, una versión con personalidad para diferenciar tu oferta, ideal como aperitivo o entrante y con un perfil de sabor muy reconocible gracias a los ingredientes de Aceites Rafael Salgado.

Croqueta clásica: un imprescindible de barra y carta 

Ingredientes (para 4 personas) 

Elaboración

La clave de una croqueta clásica profesional está en la regularidad de la bechamel y en el control del punto de cocción de la harina. Comienza pochando la cebolla a fuego medio-bajo con el aceite de oliva suave hasta que quede transparente, sin llegar a dorarse en exceso.

Añade el ingrediente principal bien picado y saltéalo brevemente para integrar aromas. Incorpora la harina y cocínala durante unos minutos, removiendo, para eliminar el sabor a crudo. Agrega la leche poco a poco, sin dejar de mover, hasta obtener una bechamel espesa, lisa y estable.

Ajusta de sal, pimienta blanca y nuez moscada. Deja enfriar la masa, forma las croquetas, pásalas por huevo y pan rallado y fríelas en aceite caliente hasta que queden doradas y crujientes.

Tip operativo: esta receta es ideal para producción por tandas. Permite estandarizar tamaño y peso, facilitar la mise en place y asegurar una salida rápida y constante durante el servicio.

Croquetas de aceitunas: diferenciación sin complicar la cocina

Ingredientes (para 4 personas) 

  • 100 g de harina de trigo 
  • 1 litro de leche entera 
  • Sal al gusto (teniendo en cuenta el punto salino de las aceitunas) 
  • 1 pizca de nuez moscada 
  • 2 huevos 
  • 150 g de pan rallado 

Elaboración

Esta versión está pensada para bares y restaurantes que buscan una propuesta diferente sin añadir complejidad operativa. Calienta el aceite y añade la cebolla caramelizada, que aporta dulzor y reduce tiempos de elaboración. Antes de incorporar la harina, suma las aceitunas finamente picadas para que liberen aroma y sabor en la base.

A partir de ahí, el proceso es idéntico al de la croqueta clásica: cocina la harina, añade la leche de forma progresiva y ajusta la sal con criterio. Una vez fría la masa, forma, reboza y fríe hasta conseguir una croqueta cremosa por dentro y crujiente por fuera.

Por qué funciona: aporta personalidad y diferenciación en carta, encaja muy bien como tapa o entrante y mantiene una operativa sencilla y rentable.

Una fecha para activar ventas… y fidelizar clientes

El Día Internacional de la Croqueta es una excusa perfecta para dinamizar la oferta: una croqueta clásica garantiza rotación, y una propuesta diferencial —como la de aceitunas— refuerza identidad, sorpresa y recuerdo.

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Y si te animas a probar estas recetas, cuéntanos qué versión encaja mejor en tu servicio. También puedes compartir el resultado en Instagram y etiquetarnos: nos encantará ver cómo la croqueta se adapta a cada cocina profesional.

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